En una muestra de solidaridad y trabajo conjunto; la comunidad, la Policía Nacional y los bomberos del municipio de Yumbo respondieron de manera inmediata ante el caso de emergencia de un mono nocturno huérfano y se efectuó su rescate.
Una hembra de mono nocturno sufrió un accidente por electrocución, dejando atrás a una cría de apenas un mes de vida.
Por su parte, Roger Franco, representante de la CVC, expresó su agradecimiento a todos los involucrados en el rescate del mono nocturno huérfano. Este gesto de colaboración permitió trasladar al pequeño primate al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CVC.
Una vez allí, un equipo de expertos se encarga de brindarle los cuidados necesarios para su desarrollo y, eventualmente, su reintegración a su hábitat natural.
“Esta cría se traslada al Centro de Atención y Valoración de la CVC, en donde hay un grupo de expertos que se encargan de brindarle los cuidados necesarios para dar buen término a su desarrollo y su posible liberación”.
Reisa Valencia, bióloga de la CVC.
Los monos nocturnos se ubican en los bosques tropicales de Centro y Sudamérica, desde Honduras hasta el norte de Argentina.
Su pelaje es denso y lanudo de color gris a castaño en la parte superior y crema a anaranjado en el pecho y la parte inferior.
La alimentación de estos monos es de frutos, néctar, hojas, insectos, aves, pequeños mamíferos y lagartijas. Viven en pareja, junto a una o más crías y defienden su territorio.
Esos animales se destacan por emitir gran variedad de sonidos identificados y distinguidos por ellos para comunicarse.
¡De no creer! Cocodrilo siamés, casi extinto, tuvo crías en una selva de Asia
Según la ONG Fauna y Flora, la especie estuvo casi extinta, aunque actualmente y gracias al esfuerzo por su conservación, ahora tendrá una esperanza de vida.
Según la ONG Fauna y Flora, la especie estuvo casi extinta, aunque actualmente y gracias al esfuerzo por su conservación, ahora tendrá una esperanza de vida.
El cocodrilo siamés, una especie al borde de la extinción en el Sudeste Asiático, ha visto una luz de esperanza con el nacimiento de sesenta crías en una zona selvática de Camboya.
Es por ello, que su situación ha mejorado ligeramente en los últimos años con el nacimiento de sus crías. Según informó este jueves, la organización no gubernamental Fauna & Flora sobre el avance en sus esfuerzos de conservación.
Además, en un comunicado, Fauna & Flora reveló que los sesenta huevos de cocodrilo siamés eclosionaron exitosamente a finales de junio.
Protección y vigilancia de los nidos
Asimismo, los nidos fueron descubiertos en cinco ubicaciones diferentes en los montes Cardamomo, en el suroeste de Camboya.
En efecto, para asegurar la supervivencia de las crías, miembros de la ONG y voluntarios protegieron los nidos durante semanas. Mitigando de esta forma los riesgos naturales y humanos.
"El reciente descubrimiento de nidos salvajes subraya la importancia vital de proteger esta zona. Con solo unos cientos de individuos que se calcula que viven en libertad, la eclosión de 60 nuevos cocodrilos supone un tremendo impulso",
dijo el director de la ONG en Camboya, Pablo Sinovas.
EFE
De la misma manera, el activista destacó la necesidad de colaboración con las instituciones locales para proteger el entorno natural en un momento de "gran declive" de la biodiversidad en la región.
Por tal motivo, Fauna & Flora trabaja en estrecha colaboración con las autoridades camboyanas para proteger a estos reptiles.
Sin embargo, la ONG subrayó que el cocodrilo siamés ha desaparecido del 99% de su hábitat natural en el Sudeste Asiático, lo que hace que estos nacimientos sean aún más cruciales.
Características y riesgos del cocodrilo siamés
Cabe mencionar, que el cocodrilo siamés ("Crocodylus siamensis") puede alcanzar hasta cuatro metros de largo.
En ocasiones, es cazado ilegalmente para arrancarle la piel o para ser llevado a granjas, donde son criados por su carne y para la fabricación de artículos como bolsos y zapatos.
Según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), esta especie está en peligro crítico de extinción.
A pesar de su crítico estado en la naturaleza, existen cientos de miles de cocodrilos siameses en granjas comerciales en Tailandia, donde a menudo son cruzados con otras especies de cocodrilos, como el de agua salada ("C. porosus").
Esta situación plantea un reto adicional para la conservación de la especie pura en su hábitat natural.
Por tal motivo, el nacimiento de estas sesenta crías es un paso significativo en la lucha por la conservación del cocodrilo siamés.
Sin embargo, la supervivencia a largo plazo de la especie dependerá de la continua protección de su hábitat natural y de la colaboración entre ONG, gobiernos y comunidades locales.
La vaquita marina, también conocida como cochito, marsopa vaquita, vaquita de mar, y su nombre científico Phocoena sinus; es uno de los cetáceos más pequeños del mundo y es endémica del norte del Golfo de California en México.
Esta especie fue descubierta formalmente en 1958, y demás, enfrenta un riesgo crítico de extinción.
Dentro de sus características revela que es la más pequeña de las marsopas y de todos los cetáceos. La cual posee un cuerpo robusto y aletas proporcionalmente largas.
Además, su aleta dorsal es alta y triangular, y su lomo presenta un color gris oscuro, con costados gris claro y vientre blanco. Una de las características que la distingue es que tiene manchas negras alrededor de los ojos y los labios.
Foto cortesía Procuraduria Federal de Proteccion al Ambiente
¿Dónde habita y cuántos ejemplares hay?
Es importante mencionar que habita exclusivamente en el norte del Golfo de California. Y para el año 1997 se estimaba que había 570 especímenes en el mundo. Luego, para el 2015 solo quedaban 60 y ya en 2016 solo se contabilizaban 30.
Por lo anterior, actualmente se cree que el número de vaquitas es de apenas 10 ejemplares.
Alimentación y reproducción
La dieta de la vaquita marina se compone principalmente de calamares y pequeños peces como la curvinita, el pez sapo y la anchoa. Especies que son abundantes en el Alto Golfo de California.
Claro que este régimen alimenticio es crucial para su subsistencia en su hábitat restringido. Y además, juega un papel fundamental en el ecosistema al que pertenece.
En términos de reproducción, la vaquita marina alcanza la madurez sexual a los seis años y se aparea entre abril y junio.
Por tal motivo, cada hembra da a luz una sola cría cada dos años o más, con una gestación de 10 a 11 meses y una lactancia de 8 a 10 meses. Esta baja tasa reproductiva es un factor significativo en su peligro crítico de extinción.
Tomada de Pexels
Amenazas y peligro de extinción
Actualmente, la vaquita marina está clasificada como en peligro de extinción, según la NOM-059-SEMARNAT-2010 y en peligro crítico, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).
De esta forma, las principales amenazas incluyen la captura incidental en redes de pesca, el aumento de la actividad pesquera y su limitada tasa de crecimiento poblacional.
Por otro lado, en 1997, se fundó el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA). Dicho comité compuesto por investigadores de Europa, Canadá, Estados Unidos y México; donde se elabora planes de recuperación y considera los efectos socioeconómicos en las comunidades locales.
Así pues, se trabajan aspectos como: La abundancia de la especie, monitoreo poblacional, factores de riesgo, acciones de conservación y recomendaciones.
De este modo, la vaquita marina es considerada un tesoro natural de México que está en peligro de extinción. Por ello, proteger al ‘cochito’ no solo es con el fin de preservar una especie única, sino también el equilibrio de su entorno natural.
Día oficial de la vaquita marina
Por último, cada año el 18 de julio se celebra el día internacional de la vaquita marina. Una fecha dedicada a crear conciencia sobre la crítica situación que enfrenta esta especie. Y además, se busca promover esfuerzos globales para su conservación.
Por lo anterior, en este día, diversas organizaciones y comunidades realizan actividades educativas y de sensibilización para destacar la importancia de proteger esta especie única.
En un esfuerzo innovador para combatir la caza furtiva de rinocerontes, un grupo de investigadores ha desarrollado una técnica que promete disuadir a los cazadores ilegales.
Esto, mediante la inyección de radioisótopos en los cuernos de estos animales.
Esta medida, inocua para los rinocerontes, permitirá detectar los cuernos en los controles de seguridad de aeropuertos, puertos y fronteras.
Con el que se espera aprovechar la infraestructura de detección de radiación ya existente.
La caza furtiva: Una amenaza para esta especie
Cada año, más de mil rinocerontes mueren a manos de cazadores furtivos que buscan comercializar sus cuernos; un producto extremadamente valioso en el mercado negro.
A pesar de la prohibición de su venta desde hace más de 50 años, basada en la falsa creencia de sus propiedades curativas, la demanda sigue siendo alta.
Especialmente en países asiáticos como Vietnam.
Esta situación ha llevado a los rinocerontes al borde de la extinción.
A partir de esto, nace el Proyecto Rhisotope, liderado por científicos de la Universidad de Wits en Sudáfrica.
Este proyecto ha desarrollado una técnica para inyectar pequeñas cantidades de radioisótopos en los cuernos de los rinocerontes.
Además, estos átomos inestables pueden ser detectados fácilmente por los más de 11.000 monitores de radiación instalados en aeropuertos de todo el mundo.
Tras tres años de investigación, se han inyectado con éxito dosis bajas de radioisótopos en 20 rinocerontes de la Reserva de la Biosfera Waterberg de la UNESCO, sin causarles ningún daño.
Implementación y seguimiento riguroso
La fase final del proyecto comenzó a finales de junio de este año. James Larkin, de la Unidad de Física de la Radiación y la Salud de la Universidad de Witwatersrand, y su equipo sedaron cuidadosamente a los rinocerontes y realizaron pequeños orificios en sus cuernos para insertar los radioisótopos.
Luego, los animales fueron liberados y están siendo monitoreados las 24 horas del día durante seis meses para asegurar su bienestar y evaluar la efectividad de la técnica.
Expansión del proyecto a otras especies
Si los resultados son positivos, el proyecto podría expandirse para incluir a otros animales como elefantes y pangolines.
Larkin subraya que la técnica no solo devalúa los cuernos de rinocerontea los ojos de los usuarios finales, sino que también facilita su detección en fronteras, lo que podría ser un gran avance en la lucha contra el comercio ilegal de vida silvestre.
Sin embargo, la caza furtiva de rinocerontes se ha vuelto extremadamente sofisticada. Donde utilizan helicópteros y operan durante la noche para evadir a las autoridades.
Una cría de rinoceronte blanco de doce días de nacido llamado Silverio, en el Zoológico BuinZoo de Santiago (Chile). EFE/ Stringer
¿Qué se espera con este proyecto?
A pesar de la prohibición del comercio de cuernos de rinoceronte en 1973 por el convenio CITES, la demanda sigue creciendo.
Y además, es impulsada por creencias infundadas sobre sus propiedades medicinales y su estatus como símbolo de prestigio en países como Vietnam.
Por lo tanto, esta iniciativa del Proyecto Rhisotope busca no solo disuadir a los cazadores furtivos. Si no también aumentar la capacidad de detección y procesamiento de cuernos de contrabando, revelar rutas de tráfico y reducir la demanda en los mercados finales.
Dicho proyecto, fue fundado en enero de 2021 y tiene una ambición de liderar globalmente el uso de la tecnología nuclear. Con el fin de proteger especies amenazadas y promover la educación y el empoderamiento de las comunidades locales.
En resumen, el Proyecto Rhisotope representa una esperanza renovada en la lucha contra la caza furtiva de rinocerontes.
Con la aplicación de tecnología nuclear para la conservación, se abre un nuevo camino para proteger no solo a los rinocerontes, sino también a otras especies en peligro, asegurando un futuro más seguro para la biodiversidad del planeta.
Fotografía de archivo de un rinoceronte sudafricano blanco. EFE/ Esteban Biba